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El Tribunal de Cuentas Europeo critica la red ferroviaria de alta velocidad

Además de esta demoledora conclusión, el responsable del informe anunció: “Se ha construido un mosaico ineficiente de líneas nacionales mal conectadas”

El informe además recalca que muchas de las decisiones que se toman en la construcción de líneas de alta velocidad son de tipo político, por lo que la planificación en el sentido de eficacia pasa a un segundo plano anteponiéndose los beneficios políticos. Ello a menudo resulta en un sobrecoste de las inversiones, lo que también produce el retraso de las obras o que la velocidad que un tren de este tipo debiera alcanzar, no lo logre. La amortización de una obra tan cara como es la alta velocidad, sólo comienza a sentirse cuando el tren se pone en funcionamiento y hay los suficientes usuarios que lo hagan rentable, algo que la lentitud en la construcción o la escasa velocidad no logran conseguir.

El estudio realizado por los auditores del Tribunal de Cuentas se hizo en seis países comunitarios: Francia, España, Alemania, Portugal, Italia y Austria.

En todas las líneas analizadas se ha observado que realmente se ha producido un sobrecoste en la construcción. La línea en donde este sobrecoste ha sido mayor es en la línea que une las ciudades alemanas de Stuttgart y Múnich: un total de un 622% más de lo presupuestado. En el caso de la línea Madrid a Barcelona, el sobrecoste fue de un 38.5 %.

España es el país que más cofinanciación ha recibido por parte de la UE en la construcción de la alta velocidad. Esto, aun siendo un proyecto importante de futuro, también ha supuesto un problema debido a la escasa apuesta que se ha hecho por la red nacional de ferrocarriles que unen núcleos de población probablemente no tan importantes. Es decir la prioridad de la alta velocidad ha podido llevar a un abandono de las líneas tradicionales, lo que no puede, desde luego, considerarse un mérito.

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Centros de excelencia químicos, biológicos, radiológicos y nucleares de la Unión Europea

La Unión Europea lanzó una iniciativa de centros de excelencia químicos, biológicos, radiológicos y nucleares (QBRN) en mayo de 2010. Tiene como fin reforzar la capacidad institucional de los países no pertenecientes a la UE para mitigar los riesgos QBRN que, si no se atajan, pueden constituir una amenaza para la UE. Aunque estos riesgos son reducidos, existen indicios de que están en aumento y, de materializarse, podrían tener un gran impacto en la salud, el medio ambiente y la economía mundial.

Los principales objetivos de la iniciativa de centros de excelencia QBRN de la UE son: fortalecer las capacidades nacionales y regionales a largo plazo de las autoridades competentes y de la infraestructura administrativa y apoyar y reforzar las capacidades de respuesta a corto plazo. El Tribunal de Cuentas Europeo ha formulado una serie de recomendaciones para mejorar la Iniciativa.

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El Consejo Europeo se plantea crear campos de refugiados fuera de Europa

De manera parecida a la utilizada para gestionar en 2015 la llegada de los centenares de miles de refugiados sirios, utilizando Turquía como base para su acogida, con el apoyo financiero de la Unión Europea, un borrador que se discutirá en la próxima reunión del Consejo Europeo, plantea la posibilidad de crear campos de asilo para los refugiados y migrantes que quieren entrar en la Unión Europea, pero fuera de su territorio: se baraja algún país balcánico o del norte de África.

La idea lleva tiempo rondando en la cabeza de varios primeros ministros europeos y ha ido ganando adeptos con el paso del tiempo. Hoy muchos países de la UE, quieren poner freno a la inmigración descontrolada y, de hecho el último eurobarómetro apuntaba a la emigración como la principal preocupación de la ciudadanía europea en su conjunto. Habría que ir país por país para ver qué problemas preocupan más a sus ciudadanos.

La preocupación por la inmigración está bastante extendida por Centroeuropa. Si el primero en mostrar la oposición a la entrada de inmigrantes por sus fronteras fue el primer ministro húngaro Víktor Orbán, y a esa propuesta se apuntaron los países agrupados con Hungría en el llamado grupo de Visegrado (Polonia, Eslovaquia y república Checa), la cuestión migratoria se ha incorporado al discurso de los líderes austríacos, italianos y alemanes: el socio de gobierno de Merkel, el bávaro Seehofer, amenazó con cerrar las fronteras alemanas si no se encontraba una solución.

Pero son más los países que acogen la propuesta con agrado.

La propuesta consiste en crear “plataformas de desembarque regionales” en las que se pueda clasificar de forma rápida a los inmigrantes que llegan según sean de tipo económico o puedan tener derecho al asilo. Según esta clasificación podrían, o no, entrar en el espacio europeo.

Así las cosas, la reunión que la semana próxima mantendrán los presidentes de gobierno de los países miembros, tendrán que dilucidar sobre el problema, que no tiene visos de una solución sencilla.

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Apuesta por las energías renovables

La pasada semana se llegó a un acuerdo entre la Comisión Europea, los gobiernos de los países miembros y el Parlamento Europeo, para que en el año 2030, casi un tercio de la energía que consuma la UE, provenga de fuentes renovables. El acuerdo, que es vinculante, añade una cláusula de revisión en el año 2023, para ver si ese objetivo puede incluso elevarse.

Mientras el Parlamento era más exigente y hubiera querido llegar al 35% de usos de energías renovables, los gobiernos se quedaban en un 27%, con lo que la cifra acordada se mantiene en un punto intermedio. También hubo oscilaciones en el seno de los gobiernos, pues algunos empujaban hacia arriba y otros hacia abajo. Entre los países que apostaban por elevar el porcentaje de energías renovables estaba España e Italia, entre los que preferían ir más despacio, Alemania, que con el compromiso de cerrar sus centrales naturales tiene todavía una gran dependencia del carbón y el gas.

Sin embargo, el objetivo marcado no vincula a los países a alcanzar esa cifra, pues el 32% se refiere al total del consumo de la UE. Lo que sí hará es obligar, de alguna manera, a modificar los usos energéticos de todos los países para poder llegar al punto acordado.

Otro objetivo que se pretende alcanzar es abaratar los costes energéticos. La energía renovable es más barata porque no requiere del procesamiento tan elaborado que tienen las fuentes de energía tradicionales. Por otro lado, se tratarán de suprimir las trabas fiscales para los pequeños productores, de manera que se fomente el uso de estas energías. El acuerdo también pretende limitar el uso del aceite de palma como biocombustible; el problema del aceite de palma proviene sobre todo del uso masivo y extensivo de bosques vírgenes para su cultivo.

El objetivo que se pretende conseguir con el acuerdo, es cumplir con el Acuerdo de París, el compromiso mundial que pretende mitigar los efectos del cambio climático.

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La unidad europea se resquebraja ante el problema de los refugiados

La noticia del barco “Aquarius”, un barco de salvamento con más de 600 inmigrantes subsaharianos en su interior, navegando en el Mediterráneo sin un rumbo fijo después de que Italia no le permitiera atracar en sus puertos, ha desatado una crisis en el seno de la Unión Europea que se venía gestando desde hacía tiempo.

El ministro del interior italiano, Matteo Salvini, de la Liga Norte, se ha estrenado en el ministerio con una decisión coherente con su programa político antiinmigración, pero nada coherente con el programa unitario y solidario que pretendidamente quiere ser la Unión Europea.

La crisis del barco “Aquarius” finalmente resuelta por la aceptación española de acoger a los refugiados, ha creado una gran tensión entre Italia y el presidente francés Macron, quién afeó la postura del gobierno italiano, tildándola de “vomitiva”. La tensión entre ambos países está servida.

Pero el ministro italiano, ha aprovechado la situación creada por el barco, para hacer campaña sobre la cuestión migratoria en Europa. Ayer en el Senado italiano, Salvini ha abogado por que se cree una nueva política migratoria para la UE, y parece contar con el apoyo del primer ministro austríaco y el ministro del Interior alemán, Horst Seehofer, quien también había criticado anteriormente la política de refugio defendida por la canciller Angela Merkel.

Que otros países, como el llamado grupo de Visegrado (Hungría, Polonia, Eslovaquia y República Checa), se apunten a ese eje antinmigración, una vez que han mostrado repetidamente el rechazo a la migración, es fácil de imaginar.

La tensión pues está en el aire y habrá que ver cómo se manifiesta en la cumbre que los días 28 y 29 de junio reunirá al Consejo Europeo, es decir a todos los líderes de los países miembros. En la agenda, entre otras cosas, la reforma de la zona euro y el tema de la inmigración ilegal.

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Una nueva técnica pretende reducir la contaminación producida por la industria textil

Aunque aparentemente la industria textil no parezca ser un problema medioambiental, lo es y mucho. De hecho es la segunda más contaminante del planeta.

Ir a la moda se ha convertido en una tendencia imperante en todo el mundo y grandes firmas fabrican una moda bastante asequible para que pueda renovarse con cierta frecuencia (lo que viene llamándose “fast mode”). La sustitución de ropa provoca que toneladas de ella usada se acumule sin saber muy bien qué hacer con ella. Y el problema no radica solamente en lo que representan los tejidos en desuso, que también porque muchas fibras sintéticas no son degradables, sino por la cantidad de químicos que se usan en tintes, en sustancias que prevengan el mal olor, decolorantes para los vaqueros, etc.  Además de esos químicos, la cantidad de agua que se usa en su fabricación es enorme. Y si el algodón, que es la fibra más utilizada, sí es biodegradable, resulta que en su cultivo se usan cantidades ingentes de plaguicidas.

Pata tratar de limitar este problema, un proyecto financiado con fondos europeos WEAR (Wearable technologists Engage with Artists for Responsible innovation) ha diseñado unas prendas básicas (vaqueros, camisas y cazadoras) realizados con materiales que son completamente biodegradables. Inicialmente ha sido la marca de ropa Sabinna, la que ha iniciado esta tendencia. Algodón y rayón, los materiales utilizados para crear estas prendas, son tratados en procesos químicos sencillos, no tóxicos, que permiten que tras su uso, se conviertan en fibras de celulosa que puede ser reutilizado como bolsas de papel, cartón o incluso madera.

Los principios en que se ha basado esta nueva técnica, es la de la economía circular, basado en el reciclaje. De esta forma la ropa ya gastada no acabará en la basura, sino que podrá reutilizarse en otra forma.

Los procesos usados con las fibras textiles de este modo, apenas tiene un impacto ambiental, pues en algunos casos ni siquiera se necesitan sustancias químicas.

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La Comisión propone invertir 9200 millones en el primer programa digital

Para el próximo presupuesto europeo que se extenderá entre 2021 a 2027, la Comisión Europea ha propuesto la inversión de 9200 millones de euros en el primer programa digital que la UE va a aplicar.

La adaptación del Mercado Único a la era digital es uno de los objetivos de la Comisión Europea, por cuanto entiende que se trata de una apuesta por el futuro cada vez más próximo. Para que la Unión Europea pueda competir a nivel internacional, hay que invertir y financiar de manera ambiciosa en el programa Europa Digital, de manera que se creen unas capacidades fundamentales en lo referente a la informática de alto rendimiento, la inteligencia artificial, la ciberseguridad y las cibercompetencias avanzadas, así como a la generalización de su uso y accesibilidad en toda la economía y la sociedad, tanto para las empresas como para el sector público.

De forma concreta, la propuesta de la Comisión se centra en cinco puntos:

  1. A ellos se dedicarían 2700 millones. Consiste en reforzar la supercomputación y el procedimiento de datos en Europa, lo que puede facilitar muchos de los ámbitos de la sociedad: desde la atención sanitaria, las energías renovables, la ciberseguridad, etc
  2. Inteligencia artificial. Se prevé una inversión de 2450 millones de manera que se pueda sacar el mejor partido al desarrollo de la inteligencia artificial y todo el potencial socioeconómico que puede representar su desarrollo
  3. Ciberseguridad y confianza. Se van a invertir 2000 millones en ciberseguridad y ciberdefensa de manera que se garanticen la economía digital, la sociedad y la democracia dentro de la UE.
  4. Se van a ivertir 700 millones en el desarrollo de competencias digitales para la ciudadanía europea a través de cursos de formación y periodos de prácticas
  5. Generalización del uso de tecnologías digitales en todos los sectores de la economía y la sociedad. Para ello se destinarán 1300 millones para garantizar la transformación digital de administración y servicios públicos, de manera que puedan operar entre ellas, así como facilitar el acceso a tecnologías y conocimientos especializados para todas las empresas, en particular las pymes                                                           Más información: