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Comienzan las negociaciones tras el “Brexit”

legó el 31 de enero de 2020 y el Reino Unido abandonó la Unión Europea, pero es a partir de ahora cuando vendrá la verdadera desconexión (o no tanta) entre ambas entidades.

Ayer, día 3 de febrero, la Comisión dió ya instrucciones al Consejo para que comiencen las negociaciones entre la Unión Europea y Reino Unido. Son temas muy complejos los que deben abordarse, puesto que afecta a todas las áreas de la intrincada vida social de nuestro tiempo: el comercio y todas las cuestiones del entramado económico (fiscalidad, transacciones financieras, …) , la cooperación en materia judicial y criminal, la política exterior, la seguridad y la defensa internacional, la emigración, la cooperación en investigación y  políticas educativas, etc, es decir prácticamente todo (excepto el euro) en lo que se ha venido cooperando y compartiendo (es verdad que a veces a regañadientes) durante cuarenta y siete años.

En principio, el 31 de diciembre de 2020 habrán de estar resueltas todas estas cuestiones, aunque habría posibilidad de una prórroga de hasta dos años, si así es aceptado mutuamente, en la que las relaciones UE – Reino Unido seguirían como lo han estado durante estos últimos años.

Los últimos días previos a la ruptura, el mensaje enviado por los principales actores europeos ha sido de confianza en la nueva relación que se establecerá. Aunque muchos han mostrado su tristeza, puesto que es la primera vez que un socio abandona la Unión, otros quieren ver la parte optimista y tomar el abandono como una prueba del que la UE debe salir fortalecida.

Lo mismo ocurre por la parte británica: los hay eufóricos, especialmente los partidarios del “Brexit” y los hay más sombríos (especialmente en Escocia e Irlanda del Norte, donde se votó No al Brexit).

Lo que existe por tanto es bastante incertidumbre sobre cómo será el futuro para todos, lo que dependerá en gran parte de cómo se vayan gestionando las negociaciones, las actitudes que se adopten de mayor o menor cooperación, y finalmente, los resultados que se vayan consiguiendo.

Pero una cosa son las buenas intenciones y otra, muy distinta, la competencia en un mundo en el que la economía impone sus leyes y donde los nacionalismos parecen estar desarrollándose. Algunas declaraciones de ciertos políticos británicos dan que pensar que el Reino Unido pueda adoptar esa postura más de competencia que de cooperación con la UE, pero en estos próximos meses sabremos cómo se va resolviendo esta gran incógnita que es el “Brexit”

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May abre la posibilidad a la celebración de un segundo referéndum sobre el brexit

Las dificultades que ha venido encontrando la primera ministra británica, Theresa May, para que el Parlamento apruebe el plan de salida del Reino Unido de la Unión Europea, y la necesidad de plantear un camino antes del 31 de octubre ha abierto una posibilidad a la celebración de un segundo referéndum.

Tras el rechazo, por tres veces consecutivas, del acuerdo alcanzado con la UE sobre la salida por parte del parlamento británico, la UE concedió una extensión hasta el 31 de octubre de este año y la primera ministra debe conseguir alguna disposición para esa fecha.

Ayer, May planteó ante el Parlamento unas modificaciones al acuerdo de salida que pretenden contentar a los diferentes grupos parlamentarios: respetar la situación actual de la frontera norirlandesa (para contentar al partido Unionista de Irlanda del Norte), proteger los derechos de los trabajadores y la relación comercial con la UE así como respetar medidas medioambientales, para contentar a los laboristas, y, por otro lado, llevar irremediablemente a la salida del Reino Unido de la Unión Europea, para contentar a los conservadores y especialmente al ala más radical a favor del brexit. Sin embargo, para contentar a los dos grupos parlamentarios anti brexit, los escoceses del SNP y los liberales, que dieron la campanada en las últimas elecciones locales, May propone que el Parlamento también decida si quiere o no celebrar un segundo referéndum que confirme si los británicos quieren dejar la UE o no.

En definitiva, ante los rechazos consecutivos a su política respecto al abandono de la UE, Theresa May, parece que quiere dejar la pelota en el tejado del parlamento, cuando además no encuentra un respaldo unánime en su propio partido, el conservador.

Allí parece que se están afilando las espadas para sustituir a May, quién también reconoció que si en las próximas decisiones parlamentarias de principios de junio no consigue el apoyo a sus propuestas, podría dimitir.

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27 carteles dicen «Hola» a la Unión Europea después del Brexit

A través de esta iniciativa llamada Hello Europe, los diseñadores británicos Stanley Chow y Dave Sedgwick  han rendido un pequeño homenaje a los países que quedan dentro de este gran marco político. Con un estilo vintage, ofrecen a través de sus carteles una visión amable y alegre de los países miembros de la Unión Europea.

¿Qué elementos visuales o gráficos nos definen a un país? ¿Cómo nos ven nuestros vecinos europeos? Para plasmar visualmente el proyecto, los autores se han apoyado por un lado en el conocimiento y las experiencias propias sobre cada país, y por otro, en información de Google: emblemas nacionales, flores de animales, alimentos, personajes famosos, entre otros elementos. En el diseño, además de la tipografía y el estilo retro de la ilustración, destaca la paleta de colores seleccionada, en la que el dúo de creativo han querido encajar la iconografía y los valores que, según ellos, definen cada país.

El resultado de Hello Europe hace cuestionarnos cómo nos ven nuestros vecinos europeos y cuáles son los estereotipos y elementos visuales que prevalecen en el imaginario global.

27 carteles dicen «Hola» a la Unión Europea después del Brexit

Reino Unido participará en las elecciones al Parlamento Europeo

El Parlamento británico no alcanzó un acuerdo para el abandono de la Unión Europea previsto para el 29 de marzo pasado y tendrá que presentarse a las próximas elecciones para el Parlamento Europeo. Paradójicamente, Reino unido será de los primeros países miembros, junto con Holanda, que votarán en estas elecciones, que tendrán lugar entre el 23 y el 26 de mayo, según los países.

Los 73 diputados británicos, supuestamente representarán a su país hasta el 31 de octubre, la fecha que la UE y Reino Unido pactaron como nueva fecha de salida. La fecha pactada es significativa, pues a partir de ese momento es cuándo comenzará la elección del nuevo presidente de la Comisión Europea.

Las elecciones se presentan complicadas para los dos partidos principales británicos, los conservadores y los laboristas, que en las últimas elecciones municipales del 2 de mayo sufrieron una significativa pérdida de votos a favor de los liberal demócratas que son más partidarios de celebrar un segundo referéndum dada las crecientes dudas suscitadas entre la población británica sobre la pertenencia o no al mercado único.

Este partido así como los euroescépticos de Nigel Farage están preparando las elecciones como una prueba de su fuerza frente a la debilidad, dudas y falta de llegar a un acuerdo que los dos principales partidos vienen mostrando en los últimos meses.

El partido del brexit de Nigel Farage presume de poder alzarse con la victoria en estas elecciones lo que, según él, sería una muestra evidente de que los británicos quieren salir de la UE. Sin embargo, un estudio preelectoral habla de que los euroescépticos recibirían un 47 % de los votos y los partidarios de la permanencia, o al menos una salida suave, representaría el 52 % de los votos.

Los 73 diputados electos que representarán al Reino Unido en el Parlamento Europeo, verán las decisiones que tome su parlamento nacional sobre los acuerdos del brexit. Se confía en que antes del día 2 de julio, cuando se conforme la Eurocámara, los británicos hayan alcanzado un acuerdo de salida con la UE y que el 31 de octubre se formalice la salida, pero habrá que esperar a ver cómo se van resolviendo todos estos pasos.

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Las dificultades del “Brexit”

Ayer el Consejo Europeo, que reúne a los jefes de estado o gobierno de los 27 (aún 28, contando con Reino Unido) decidió, tras largas deliberaciones, conceder una prórroga al Reino Unido acerca del “brexit”.

El próximo día 29 de marzo era la fecha fijada para la salida, pero al no haber aceptado el Parlamento británico los términos del acuerdo de salida que la primera ministra británica fijó con Bruselas, esa fecha sólo serviría para que Reino Unido abandonara la UE sin acuerdo.

La prórroga concedida, no obstante, no es sin condiciones. Los veintisiete, han fijado una nueva fecha, la del 22 de mayo, justo antes de las elecciones al Parlamento Europeo. Pero Bruselas además no está dispuesta a renegociar el tratado de salida, con lo que el Parlamento británico tendrá que aprobar el acuerdo negociado por las dos partes.

Parece poco probable que los parlamentarios británicos vayan a aprobar ahora el acuerdo (la próxima semana debería volver a votarse) así que, si los británicos quieren una prórroga más larga del 22 de mayo, deberían decirlo antes del 12 de abril (fecha límite en Reino Unido para convocar las elecciones al Parlamento europeo), y además, argumentar las razones para la prórroga y participar en las elecciones europeas de finales de mayo.

La primera ministra británica tuvo que aceptar las condiciones impuestas, pese a que ella hubiera preferido una prórroga de tres meses, hasta el 30 de junio. Pero entre medio se encuentra la celebración de las elecciones europeas. Si Reino Unido quiere retrasar hasta finales de junio su salida de la UE, debe participar en las elecciones europeas, algo que Reino Unido ya daba por hecho que no participaría.

Esta última opción que es la que contenta a los más pragmáticos europeístas, por cuanto supone tomar un periodo de reflexión más largo y en el que cabría la posibilidad de que un segundo referéndum tuviera lugar.

De hecho, poco después de que la primera ministra británica culpara en un discurso televisado a los parlamentarios británicos por la situación en que se encuentra su país, la web del parlamento británico recogió más de dos millones de peticiones de cancelación del brexit y para mañana sábado, hay convocada una manifestación demandando un segundo referéndum.

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Incertidumbre con el “brexit”

El Parlamento británico votó ayer en contra del plan acordado entre Bruselas y el gobierno de Theresa May para que el Reino Unido abandone la Unión Europea. La fecha del 29 de marzo, fijada para que el abandono fuese efectivo, parece que va a llegar sin que la situación esté clara.

Hoy mismo el Parlamento británico votará si el “brexit” se va a efectuar en esa fecha sin haberse aprobado algún acuerdo con Bruselas, una posibilidad que los analistas consideran poco probable porque abocaría al Reino Unido a una situación incontrolada. Si esto se rechaza, mañana los diputados habrán de votar de nuevo sobre la solicitud a Bruselas de una prórroga sobre la fecha de salida.

Bruselas, es de suponer, aunque con cierto hartazgo ya, brindará esa nueva oportunidad al Reino Unido, pero resulta bastante incierto pronosticar la duración de esa prórroga, entre otras cosas por la cercanía de las elecciones europeas de finales de mayo. Se daba por hecho que para esa fecha de las elecciones, Reino Unido ya habría abandonado la UE y por tanto no tendría representación política en ella. De hecho sus escaños en el Parlamento Europeo se suprimían en cierto número, otros se reservaban para futuras ampliaciones y otros se repartían entre los países miembros. A España le hubiera correspondido cinco escaños más

Por su parte, el presidente de la Comisión Europea, Donald Tusk, lamentó el resultado de la votación del Parlamento británico, advirtió de que la UE no iba a hacer más concesiones al Reino Unido y en cuanto a la solicitud de la prórroga comentó que la petición deberá contar con unos argumentos “creíbles”, entre los que se comentó la posibilidad de celebrar un segundo referéndum.

La solicitud de la prórroga es la opción que parece más probable, pero para ello debe contarse con el visto bueno de todos los países miembros, unas decisiones que llevan su tiempo.

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Preparación ante el Brexit: información para las empresas de la UE para la preparación aduanera en caso de falta de acuerdo

La Comisión Europea ha intensificado su comunicación con las empresas de la UE en el ámbito de las aduanas y la fiscalidad indirecta (por ejemplo, el IVA), en el caso de que el Reino Unido pueda abandonar la UE el 30 de marzo de este año sin haberse alcanzado un acuerdo.

La iniciativa aspira a sensibilizar a la comunidad empresarial de la UE, especialmente a las pymes. Para prepararse para una situación sin acuerdo y seguir haciendo negocios con el Reino Unido, estas empresas deben:

  • Valorar si tienen la capacidad técnica y humana necesaria para lidiar con las normas y los procedimientos aduaneros, por ejemplo, en lo que se refiere a las «normas de origen preferenciales».
  • Estudiar la obtención de diversas autorizaciones y registros aduaneros para facilitar su actividad comercial si el Reino Unido forma parte de su cadena de suministro.
  • Ponerse en contacto con la autoridad aduanera nacional para ver qué otras medidas podrían adoptar para prepararse.

Por ello, se ha puesto a disposición de las empresas una serie de documentos, incluida una simple lista de control con cinco etapas, en la que se ofrece una visión general de las medidas que deben tomarse. Esta documentación está disponible en todas las lenguas de la UE.

Si bien no puede paliarse el impacto general de una situación sin acuerdo, la campaña de  complementa los esfuerzos nacionales por informar a las empresas de la UE y contribuir a llegar a las empresas afectadas de los otros 27 Estados miembros de la UE.

Los preparativos, que cuentan con el apoyo de la Comisión, también están en curso en los Estados miembros para velar por que la infraestructura y la logística de las aduanas nacionales estén preparadas para hacer frente a una situación sin acuerdo.

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