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La Oficina Europea de Apoyo al Asilo presenta su informe de 2016

Ayer se presentó el Informe Anual sobre la situación del asilo dentro de la Unión Europea. En los últimos años, la cuestión del asilo ha promovido muchos conflictos dentro de la Unión. Por un lado, el gran número de solicitantes, debido a varios problemas: la guerra siria, la inestabilidad libia, y el problema económico presente en muchos países, especialmente africanos. Por otro, la capacidad de absorción y el problema racial y cultural que supone la adopción de estos refugiados en el seno de los países europeos. De hecho, algunos países, o, al menos, sectores dentro de esos países, han rechazado acoger refugiados, además de por sus problemas económicos internos, por las diferencias culturales, especialmente el hecho de ser muchos de ellos de religión musulmana.

El informe presentado ayer recalca que la cuestión de los refugiados es un problema común, que afecta por tanto al conjunto de la UE, y que debe ser tratado desde su raíz, abordando sus causas.

Pero el informe hace hincapié especialmente en los datos estadísticos.

El número de solicitudes de asilo en la Unión Europea ha sido de un millón trescientas mil, que supone un descenso del 7 % con respecto a 2015. La procedencia de los refugiados fue de un 26 % de Siria, un 15 % de Afganistán, un 10 % de Irak, y un 4 % que comparten Pakistán y Nigeria, seguidos de Eritrea, Somalia, Albania, etc.. Un problema añadido ante esta demanda de asilo es que un tercio del total de solicitantes era menor de edad.

En cuanto a los países de acogida, el dato es bastante elocuente. Cinco países de la UE (Alemania, Italia, Francia, Grecia y Austria) han acogido al 81% de los refugiados. Y dentro de esta cifra, es llamativa la diferencia existente entre el primer país que ha dado acogida a un mayor número de refugiados, Alemania con 745.000 y el segundo país en recibirlos, Italia, con 122.000. España ocupa un lugar intermedio en la tabla, con unos 15.000.

El problema de acogida a los refugiados ha sido y es fruta de la discordia entre los diferentes países miembros. Recientemente, Italia que, junto a Grecia, ambas por su situación geográfica, es el país que más refugiados recibe, anunció que la situación de su país es insostenible por la avalancha de migrantes, y pidió, por un lado una mayor ayuda de los socios en las tareas de rescate en el Mediterráneo, y por otro, que se cumplan los compromisos de reubicación pactados en el seno de la UE.

Pocos días antes, el presidente Juncker, haciéndose eco del problema habló de condicionar la aportación de fondos europeos, al cumplimiento de los compromisos con los refugiados.

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Comienzan reuniones para tratar de unificar Chipre

Chipre es un país miembro de la Unión Europea desde el año 2004. Forma parte de la eurozona desde el año 2008, pero no es miembro del espacio Schengen.

La peculiaridad de Chipre, es que es un país dividido en dos, y no de forma metafórica, sino real. La llamada “Línea verde”, creada por Naciones Unidas no es un muro convencional, está formada por edificios abandonados, barricadas, bolsas de arena o alambradas y muros pintados unas veces con los colores griegos y otros con los colores turcos. Patrullas de Naciones Unidas, con sus boinas azules, controlan los puestos de guardia.

Con una historia milenaria debido a su ubicación, por allí dejaron su impronta los micénicos, egipcios, fenicios, griegos, romanos, bizantinos y musulmanes, y aunque reconquistada por cristianos en tiempos de las Cruzadas, y durante muchos años bajo el control de la potencia comercial y marítima de la República de Venecia, volvió a caer en manos musulmanas en el siglo XVI, para formar parte del imperio otomano.

En 1878, en el Congreso de Berlín, en el que las potencias europeas se repartieron el mundo en el momento más álgido del imperialismo, Chipre pasó a manos del Imperio británico, inicialmente como administración, y tras la derrota turca en la I Guerra Mundial, como colonia de facto.

Culturalmente, como consecuencia de su larga historia, Chipre se ha sentido dividido entre una zona cristiana ortodoxa y con lazos hacia Grecia, y otra parte, musulmana, que ha tendido lazos hacia Turquía.

En los años 1960, cuando se inician todos los procesos de descolonización, Gran Bretaña, Grecia y Turquía, firman un tratado por el que se declara la independencia de la isla, al mismo tiempo que Reino Unido retiene unas bases militares en ella. Sin embargo, la división entre las dos comunidades se hizo pronto patente y en los siguientes años la violencia se hizo presente entre las dos comunidades convirtiendo a la isla en foco de noticias.

En 1974, un golpe militar progriego, y apoyado por los golpistas militares de Grecia, provocó la reacción de Turquía, que invadió parte del norte de la isla. En 1984, los turcochipriotas declararon la República Turca del Norte de Chipre, que no ha sido reconocida internacionalmente, salvo por Turquía. Y esa situación se ha mantenido hasta la fecha.

A pesar de esta división, la isla en su conjunto forma parte de la Unión Europea, tanto los grecochipriotas como los turcochipriotas, sin embargo, ambos comunidades no comparten el poder en la isla.

En estos días, se están celebrando en Suiza, unas negociaciones que intenta crear un gobierno de tipo federal en la isla. Como país perteneciente a la Unión Europea, ésta tiene interés en terminar con una situación que también cansa ya a Naciones Unidas, al tener desplegados “cascos azules” sin que se vea una fecha que ponga fin a su intervención.

La UE considera que es el momento de poner fin a la situación, y unir la isla, en un momento además en que los lazos con Turquía, son cordiales, pero susceptibles de empeorar.

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La Unión Europea recibe el premio Princesa Asturias de la Concordia 2017

La Unión Europea fue ayer reconocida con el Premio Princesa de Asturias a la Concordia 2017. Este galardón llega cinco años después de que la organización internacional recibiera el Premio Nobel de la Paz. El proyecto surgido tras la II Guerra Mundial ha sido premiado por la Fundación Princesa de Asturias, por “su modelo de integración política supranacional, único en el mundo”.

El reconocimiento a la UE coincide además con el 60 aniversario de la firma de los Tratados de Roma sobre los que se asienta el proyecto de construcción europea. Después del sufrimiento que ocasionó la Segunda Guerra Mundial a millones de ciudadanos europeos, otra Europa debía ser posible, posible y necesaria. La libertad, los derechos humanos y la solidaridad son las bases de los acuerdos en los que convergieron las esperanzas de los seis países fundadores. 

Estos valores han sido precisamente los que ha destacado el jurado asturiano para conceder el premio a la Concordia a la UE. En palabras del presidente del jurado, Javier Fernández, “el proyecto europeo ha logrado el periodo más largo de paz de la Europa Moderna”.

Además de la consecución del proceso de construcción europea, el jurado ha valorado la política exterior de integración que la UE mantiene con sus países vecinos, así como los esfuerzos realizados por las instituciones europeas para afrontar una de las crisis económicas más graves de las últimas décadas.

La candidatura de la UE fue presentada por el eurodiputado Jonás Fernández Álvarez, y ha sido seleccionada de entre otras veintiocho propuestas que “hayan contribuido de manera extraordinaria y a nivel internacional, a la defensa y generalización de los derechos humanos, al fomento y protección de la paz, de la libertad, de la solidaridad, del patrimonio mundial y, en general, al progreso de la humanidad”. Entre los galardonados en años anteriores se encuentran UNICEF, Manos Unidas o Aldeas Infantiles.

La 37º edición de los Premios Princesa de Asturias se celebrará el próximo otoño en la ciudad de Oviedo, donde se entregarán los galardones en un acto solemne presidido por SS.MM los Reyes.

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20 de Junio, Día Mundial del Refugiado

Ayer se celebró el día Mundial del Refugiado en un momento en que las crisis humanitarias están alcanzando unas cotas como hacía años no se veían. Refugiados agolpados en las fronteras de los países prósperos, y muertes casi a diario en el Mediterráneo se han convertido en las noticias diarias con las que nos despertamos.

La Unión Europea, debido a su prosperidad económica y su cercanía geográfica a Oriente Medio y Norte de África, lugares de donde proceden gran parte de los refugiados, se encuentra inmersa en un problema enorme de difícil solución. La acogida de los refugiados ha creado muchas diferencias y roces entre los países pertenecientes a la UE, diferencias que se han justificado por razones económicas, aunque tampoco han faltado las razones nacionalistas y xenófobas.

Evidentemente, la prosperidad económica es un factor que puede favorecer la acogida, y en ese sentido, Alemania, es el país de la Unión que más solicitudes de asilo ha aceptado. Sin embargo los países del llamado Grupo de Visegrado (Polonia, Hungría, República Checa y Eslovaquia) no han acogido a ningún refugiado y parece ser que no piensan hacerlo, alegando que aceptar refugiados tendría un efecto de llamada para la acogida de más refugiados. En el caso de Hungría y Polonia, a este argumento hay que añadir el hecho de tener unos gobiernos ultranacionalistas.

Estos países se están exponiendo a sanciones, y en los últimos días se habla de condicionar la concesión de Fondos estructurales y de cohesión al cumplimiento de los acuerdos sobre refugiados.

De cualquier manera, “la falta de armonización y las disparidades entre países debilitan de forma significativa el sistema europeo de asilo”, según palabras de Catherine Woollard, Secretaria General del Consejo Europeo para los Refugiados y Exilados, quién añade que “no resulta posible tener un enfoque europeo colectivo respecto a la cuestión de los refugiados y migrantes”.

La cantidad de refugiados que han encontrado asilo en Europa es mínima. Un acuerdo firmado de la UE con Turquía, transfirió parcialmente el problema a ese país, pero Woollard opina que “externalizar el problema a otras regiones” no es la solución. Cree que la nueva norma en la Unión Europea es la de bloquear el acceso de los refugiados mediante el cierre de fronteras, verjas, etc , más preocupada por la seguridad de sus fronteras que por definir su tradición de acogida.

Para la solución de este gran problema, desde el Consejo que ella preside se propone una estrategia alternativa basada en cuatro puntos:

-la reforma del sistema de asilo y basándolo en un reparto justo

-formar parte de un sistema global de responsabilidad compartida

-abrir canales seguros para acceder a Europa para que no se jueguen la vida

-lograr una inclusión real de los refugiados armonizando la legislación sobre ellos para que gocen de protección estén donde estén.

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Primera intervención de la Unión Bancaria

La Unión Europea se estrenó ayer mostrando sus poderes sobre la intervención de un banco a través de la Unión Bancaria.

La unión bancaria se creó como respuesta a la crisis financiera y funciona con arreglo a normas para toda la UE. En ella están todos los países que comparten la moneda única, y aquellos países que quieran participar. Su objetivo es garantizar que el sector bancario en la UE (y especialmente en la zona euro), sea fiable y seguro y que si hay que acudir al rescate de alguna entidad financiera en apuros, no sea a costa del dinero del contribuyente, algo que fue frecuente con la crisis que comenzó en 2008.

La Unión Bancaria, consta de un código normativo único compuesto de un conjunto de normas legislativas que se aplican a todas las entidades financieras y a sus productos financieros que ofrecen a  clientes. En concreto, las normas establecen requisitos de capital para los bancos, la mejora de garantía de los depósitos y normas para la gestión de los bancos en quiebra.

Como órganos ejecutivos, la Unión Bancaria consta actualmente de dos elementos el Mecanismo Único de Supervisión (MUS) y el Mecanismo Único de Resolución (MUR). El MUS supervisa los bancos de mayor tamaño e importancia de la zona del euro directamente en el nivel europeo, mientras que la finalidad del MUR es la resolución de los bancos en dificultades, de una manera ordenada con costes mínimos para los contribuyentes y para la economía real.

Ayer, el Mecanismo Único de Resolución, anunció la transferencia de todas las acciones e instrumentos de un banco español, “prácticamente quebrado”, de acuerdo a las palabras del propio Mecanismo, a un banco que demuestre la solvencia suficiente, en este caso uno de los principales bancos españoles.

La decisión de que una entidad grande y solvente se haga cargo del quebrado banco, no fue tomada únicamente por el Mecanismo Único de Resolución, sino que el FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria), un organismo también creado a partir de la crisis de 2008, y dependiente del Ministerio de Economía de España, tuvo que dar el visto bueno acerca de la operación.

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En el día Mundial Sin Tabaco: una cuarta parte de los ciudadanos de la Unión Europea fuma

Coincidiendo con el día mundial sin tabaco que se celebra hoy, 31 de mayo, la Comisión Europea ha publicado una encuesta presentada a los ciudadanos de la Unión acerca de asuntos relacionados con el tabaco: el hábito de fumar, la exposición al humo en lugares públicos, el uso de cigarrillos electrónicos, razones por las que se fuma o identificación de medidas efectivas para dejar el tabaco.

En general, puede decirse que no hay un descenso en el número de fumadores desde el año 2014, que se mantiene en un 26 % de la población. El dato más alarmante es el que presenta un aumento de fumadores entre los jóvenes entre 15 y 24 años, que pasa de un 25% en 2014 a 29% en 2017.

De entre los fumadores, el 90 % reconoce fumar a diario, una media de 14 cigarrillos diarios. Lo que más se fuma son los cigarrillos (79 %), seguido del tabaco de liar (29 %).

Los países donde sus ciudadanos fuman más son Grecia (37 %), Bulgaria y Francia (36 %) y Croacia (35 %). España se sitúa un poco por encima de la media europea: un 28 %; eso supone que desde 2014, ha bajado un 1%. Un descenso muy moderado comparado con el resto de la UE, donde ha bajado un 2 % desde 2014.

En el extremo opuesto, los países menos fumadores son Irlanda y Holanda (ambas con un 19 %), Reino Unido (17 %) y Suecia, ( 7 %).

Son más los hombres (30 %) que las mujeres (22 %) fumadoras. En cuanto a la edad, la horquilla de más fumadores se sitúa entre los 25 y los 45 años de edad.

Profesionalmente, los desempleados son los que más fuman (46 %); los que realizan trabajos de tipo manual les siguen (38 %), porcentaje que desciende con el resto de asalariados (30 %) y más aún con los directivos (20 %).

La encuesta también muestra que el uso de los cigarrillos electrónicos se mantiene estable en un 2% de la población. La mayor parte de los que comenzaron usando el cigarrillo electrónico lo hicieron para dejar el tabaco, pero solo el 14 % de los fumadores consiguió hacerlo.

Un 52 % de los europeos comienza a fumar antes de los 18 años, y suelen fumar durante una media de unos 10 años (76 %).

De los que han dejado el tabaco (el 75 %) lo han hecho sin ninguna ayuda profesional, y ese porcentaje se dispara en España hasta un 90 %.

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Semana Verde Europea 2017: del 29 de Mayo al 2 de Junio

La próxima semana, la Unión Europea celebrará la Semana Verde de 2017. Como en años anteriores, la Semana Verde es la Conferencia más importante que anualmente se celebra sobre políticas de medio ambiente en la UE.

Este año, la Semana está dedicada al empleo verde, por tanto los actos que se celebren en Bruselas y en
toda Europa se van a centrar en las nuevas capacidades innovadoras y ecológicas y en la formación que se necesita para crear una economía circular.

El empleo en el sector de las eco-industrias ha crecido un 20 % desde el año 2000. Además de la importancia como creadora de empleo, la conciencia de la sostenibilidad, así como la búsqueda de ahorro en el uso de la energía o en el uso de materias primas, ha permitido que muchas empresas no solamente de las denominadas ecológicas, sino de las dedicadas a otros menesteres, se hayan dado cuenta de que el mantenimiento sostenible puede suponerles beneficiosos ahorros, que en los tiempos actuales supone un gran beneficio para todos.

La UE lleva a cabo diversos programas de ayuda a las empresas y a los ciudadanos para hacer más sostenible su economía, como son el Programa Marco de Investigación e Innovación Horizonte 2020, o el Fondo Social Europeo. En España, el Fondo Social Europeo asignó en el último año 22 millones de euros en la formación de unas 60,000 personas, para que adquirieran capacidades en el mercado verde. También se intentó formar a trabajadores de sectores en declive para reciclarse en el mercado laboral ecológico.

Hay también programas educativos, como el programa Erasmus +, el cual, a través del proyecto Green S&C (Green Skills and Competence) ha dotado a estudiantes de conocimientos técnicos y profesionales en materia de eficiencia energética, desarrollo de productos ecológicos o gestión de residuos.

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